Un año usando el Caline Scuru S5

Desde que aparecieron los amplificadores clase D, todo el mundo de la música ha estado en una misión: encontrar el ampli más chiquito, eficiente y fácil de cargar que exista. Y sí, esto también incluye a esos amplis de guitarra que caben casi en el bolsillo, como el famoso Orange Crush 3, el Marshall MS2, el Blackstar Fly, y claro, el protagonista de nuestra historia de hoy, el Caline Scuru S5.

Este Caline Scuru S5 no es cualquier mini ampli de 3W; es todo un descubrimiento. Con sus dimensiones compactas, este aparato viene con todo lo necesario: entrada y salida de ¼’, entrada auxiliar para conectar tu móvil, y hasta salida para audífonos, por si quieres practicar sin que nadie más te escuche.

Pero ahí no acaba la cosa, el Scuru S5 se carga con un cable de 9V DC y te da unas 6 horas de autonomía. Imagínate, ¡puedes llevártelo de paseo sin preocuparte por enchufes!

Además, este pequeñín viene cargado con dos efectos especiales: un delay digital que puedes personalizar a tu gusto y una distorsión con bastante punch. Lo mejor de todo es que si lo enchufas a tu guitarra y de ahí a tu ampli grande, el Scuru actúa como una pedalera compacta.

¿Y sabes qué más? Tiene salidas de 9V DC para que puedas conectar hasta tres pedales adicionales. Sí, leíste bien: tu Scuru puede ser el corazón de tu pedalboard portátil.

Ahora, déjame contarte un poco sobre mi experiencia después de un año con el Scuru S5. Como alguien que estudia guitarra y viaja un montón, este ampli ha sido una revolución para mí. Me permite practicar en cualquier lado sin problemas de batería y ha sobrevivido todo tipo de aventuras, incluso tocar en un transbordador hacia Chiloé.

Su construcción es sólida pero ligera, y aunque sus parlantes no van a competir con el ruido de la ciudad, son perfectos para una sesión en casa sin molestar a nadie. Aunque, honestamente, rara vez lo pongo al máximo.

No lo he usado mucho solo como pedal, pero cuando lo hice, la distorsión no me decepcionó, dándome un rango amplio de estilos. Además, he encontrado bastante útil usarlo como fuente de poder para otros pedales.

Pero, entre nosotros, lo más memorable han sido las situaciones menos típicas, como usarlo para salvar una fiesta cuando se fue la luz, o descubrir que podía conectar mi celular directamente para una sesión improvisada.

En resumen, el Scuru S5 ha sido mi compañero fiel en todo tipo de escenarios, y sinceramente, ya no me imagino saliendo de casa sin él. Si buscas algo que sea ampli, pedalera, fuente de poder y parlante portátil, todo en uno, este cacharrito podría ser tu mejor inversión.